La alianza entre IKA y American Motors Corporation (AMC) trajo a la Argentina dos modelos que marcaron la transición de los años 50 a los 60: el Bergantín y el Rambler Classic. Ambos representaban lo mejor del diseño americano adaptado a las condiciones argentinas.

El IKA Bergantín, basado en el Rambler American, fue un sedán compacto y eficiente que se produjo desde 1960. Con su motor de 6 cilindros y una construcción sólida tipo monocasco, el Bergantín ofreció una alternativa moderna a los autos de bastidor separado que dominaban el mercado. Su tamaño contenido lo hacía ideal para la ciudad, mientras que su mecánica confiable no lo limitaba en ruta.

El Rambler Classic, de mayor porte, llegó como la opción familiar premium. Con mejor equipamiento, motor más potente y una carrocería que transmitía solidez y modernidad, el Classic competía directamente con el Ford Falcon en el segmento de sedanes medianos. Las versiones rurales fueron especialmente populares entre las familias numerosas.

Lo notable de estos modelos es cómo la ingeniería de IKA los adaptó al contexto argentino. Las suspensiones se reforzaron para los caminos deteriorados, los filtros de aire se redimensionaron para el polvo pampeano, y los circuitos eléctricos se protegieron contra las variaciones de tensión comunes en la red doméstica argentina de la época.